jueves, febrero 09, 2006

Patatas

No sé que decirte.
En estos casos la frustración la aparcas justificándote en factores externos a uno mismo, claro está. Pero al final no te queda más remedio que reconocer que el problema está en tu cabeza. Quiero y no puedo. Tampoco debo, pero quiero. ¿Y por qué quiero? No lo sé, pero como quiero, me lo debo. Y claro, terminas concatenando frases sin sentido. Rimas sin rima. Y prosa sin cosa.
Y en este punto ya entras en el terreno personal. Te sinceras con la respetable y te bajas los pantalones. Al menos lo has intentado, eso te debería servir. No es que no me gustes, creo que me ha sentado mal el último sorbo. En serio, me gustas. ¿Me escuchas? Perdona, ¿estas ahí?

6 Comments:

Anonymous Anónimo said...

ui semua

10/2/06 03:08  
Blogger Pele said...

pero sabes lo que te debes? realmente lo quieres?

11/2/06 22:05  
Blogger Quant said...

efectivamente...
vuelto a leer, trata sobre ESO.

11/2/06 23:05  
Blogger notamotof said...

la verdad es k la primera frase era no sé k escribir, y esa era la frustración, no tener nada k decir a alguien k te gusta, pero visto con otros ojos sí, parece un gatillazo

11/2/06 23:44  
Blogger Pele said...

un buen recurso: el clásico "hola me llamo XXXXX, ¿y tú?. ¿vienes mucho por aquí?" Y etc etc etc. mientras, la/le haces beber hasta que pierda la consciencia.

12/2/06 16:32  
Blogger Pele said...

y para ESO, otro recurso, el clásico:
-"no lo entiendo, nunca me había pasado"
-"no te preocupes, a todo el mundo le puede pasar"

12/2/06 16:33  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home